La soledad me sienta bien

Desde que te fuiste he aprendido que la vida no es más que un privilegio. Que el dolor deja y deja mucho. A mí me ha dejado unas cuantas heridas; esas que me han llevado hasta donde estoy. Esas que me han permitido saber que es lo que quiero y con quién lo quiero. Sé que las ausencias pesan y que haga lo que haga cada noche te vas a postrar en mis sueños indefinidamente. Sé que no hay persona con la que me va a gustar más despertar cada mañana. Y que tu olor va seguir siendo mi mayor elixir. Sé también que la soledad me ha tocado desnuda, me ha visto vulnerable y aún así no se ha apiadado ni un instante. Sé que voy a cargar con tus recuerdos aunque acumule mejores. Y sé que voy a seguir esperando el día en que decidas regresar, aunque tal vez en este momento ya no forme parte de una realidad. La soledad me sienta bien aunque aún siga esperando tu regreso.