Depresión

La salud mental se ha vuelto un tema del cual es necesario hablar. 





La primera vez que oí hablar sobre la depresión como un tema delicado fue cuando a mi madre se la diagnosticaron. Fue un lapso de aproximadamente 2 meses, la incertidumbre y falta de información sobre este trastorno me hizo llenarme de preocupación, pero al ver un avance opte por seguir sin detenerme a investigar. 

Hoy después de 5 años puedo comprender lo que es este trastorno y lo lejos que puede llegar si no se pide ayuda. 

Gracias a este trastorno aprendí la importancia de la soledad, el amor propio y lo vital que es saber escucharte. Me llevó 21 años comprender que sufría de este trastorno sin siquiera estar consciente, puedo decir con honestidad que lo más difícil fue aceptar que necesitaba ayuda para sobrellevarlo.

Hoy en día la vida es un poco más ligera, la soledad llega y la abrazo con todo el amor propio que va dejando cada que toca a mi puerta. 
Mi café de la mañana va acompañado por  ese empujón empastillado que parece dar alivio a lo que pareciera ser una tristeza que me va acompañando. Quisiera decir que me he vuelto adicta y que una pastilla matutina hace de mi una persona optimista y feliz, pero de nuevo estaría mintiendo. Es cierto que ayuda, ayuda bastante. 

Así como ayuda un buen libro. 

Así como ayuda una taza de café. 
Así como ayuda un halago cuando menos bonita te sientes. 
Así como un buen atardecer o una noche de platica entre amigos. 
Es un conjunto de cosas que ayudan y mantienen un equilibrio entre tu tristeza y muy necesaria felicidad. 
Una vez que hallas tu equilibrio aprendes a vivir con los vaivenes de la vida. 

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